miércoles, 6 de enero de 2010


Entonces llegaste vos,con tus aires de señor,sin pedirme permiso:
ME ROBASTE EL CORAZON.
Busqué un solo rincón, y me invadí con tu olor.
Me tocaste y ya sabías, que en tus redes yo caía.
No te importa, que me muera de dolor.
Que te mire y sienta que hoy sos, el hombre de mi vida.
No te importa, y ya no lo niegues más.
Vos no me podés cuidar, nadie cura mis heridas, nadie más.
Nadie más !

No hay comentarios:

Publicar un comentario